ESA GORDITA SÍ…

por Biblioteca Piloto del Caribe

ESA GORDITA SÍ BAILA, LA NOVELA DE LYA SIERRA

 Soy poco amigo de los halagos, a menos que estos sean merecidos. Sobre todo en este ambiente cultural, en que muchas veces se magnifican los bodrios, aupados por una prensa que confunde agricultura con cultura y arte con parque. Y por algunos escritores, guiados por unos desmedidos egos, que más buscan publicidad personal que aprender a escribir bien, o por lo menos coherentemente. Para esos casos tengo manos de vidrio al aplaudir.

 Sin embargo voy a escribir, halagüeñamente, sobre la escritora Lya Sierra y su novela “Esa gordita sí baila”. En primer lugar, y como persona, es ella uno de esos seres que casi le saca el cuerpo a la notoriedad. Esta barranquillera, a la que conozco de hace tiempo, se ha dedicado casi que por igual a la poesía y a la docencia. Esos han sido sus fuertes existenciales y desde ellos ha batallado tenazmente, ayudada por algunos ensayos, entre ellos sobre Meira Delmar y otras escritoras caribeñas.

 Su primera novela, esta de la gordita bailadora, tiene 320 páginas y lleva el subtítulo de Sancocho de capuchón y arroz de monocuco, fue publicada en 2004 porla Editorial Elviajero rojo. Por diversas circunstancias la había ojeado alguna vez, y escuchado algunas referencias sobre el carnaval de Barranquilla, pero nunca le había metido el diente. Sólo este año la leí de principio a fin.

 El personaje central es como su título: una gordita bailadora y guapachosa, que vive y desvive sus amores, y sus deudas, en medio de una Barranquilla de los años setenta. El lenguaje oral que maneja es típico quillero, excepción hecha por las vulgaridades que salpican y pimientan nuestra parla. Lya, con una elegancia que no desmedra al lenguaje popular que usa, las omite o las trueca por otras menos agresivas. Si alguien quiere conocer el argot barranquillero (desde plequepleque hasta pichirre pasando por aguaje) no tiene sino que sentarse frente al libro de Lya Sierra.

 Además la novela tiene bastantes referencias a la locura, al goce y el desborde carnestoléndico, visto con una mirada femenina. “Tienes el Carnaval pintao en la frente” dice uno de sus protagonistas, y juro que es cierto que algunos curramberos ya tienen al Carnaval incluido en su ADN. Y por supuesto, el libro está cruzado por notas musicales y referencias de canciones y cantantes, casi todos con referencia a la llamada “salsa brava”, de la cual la protagonista es afiebrada. Y en ese sentido creo que la novela de Lya Sierra es prima de “Que viva la música”, el libro de Andrés Caicedo que tan bien describe a Cali.

 Otra particularidad de “Esa gordita sí baila” son la gran cantidad de dichos, refranes y proverbios, unos muy actuales y otros verdaderos arcaísmos, que están contenidos en la larga “carreta” de la gordita y sus amigas o enemigas. Creo, proporcionalmente hablando, que después del Quijote, no había visto un libro con tanto dicho incorporado.

Este es un libro en el que cualquiera puede engancharse, pero seguramente se lo gozará más si es nacido o conoce bien ala Arenosa.Ellibro es como un tributo a los atributos de esa barranquilleridad que tanto necesitamos. Es por eso que, públicamente, le doy gracias a Lya Sierra por una obra entretenida, bien escrita y donde la protagonista también es Barranquilla.

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