Bitácora Personal

por Biblioteca Piloto del Caribe

Diario de Barranquijazz I

Por Miguel Iriarte

Noche inaugural. Primera parte. Joao
Donato y su cuarteto.

Este año la cuota de la música brasilera en Barranquijazz corrió a cargo de esta primerísima figura que es un gran músico veterano de muchas batallas en muy diferentes contextos. Pianista solvente, trombonista exquisito, compositor y arreglista, entre otros méritos, la primera parte de su concierto, los cinco primeros temas, tal vez, rigurosamente inscritos en ese bossa sofisticado que es fiel a una estética considerada ya como una especie de tesoro universal de la música contemporánea, constituyeron un indudable deleite pero sin mayores sobresaltos ni sorpresas, casi planos. La cosa se quiebra para mejor con la invitación que hace Donato al joven y brillante trompetista cubano Michael González quien con sus solos inteligentes y perfectos, de clara extracción cubana, le dieron una arista latina de otro color al tema entre manos y creó una sana expectativa y mayor calor en la audiencia que subió a la total delicia con la aparición en escena de Justo Almario como nuevo invitado. Justo, siempre en total control de su sonido y su sentir, provocó un nuevo estremecimiento que puso a vibrar la lámina de la noche hasta que apareció de nuevo la trompeta de González para darle al concierto la certeza de una muy buena experiencia. Uno que ha disfrutado tanto al Donato trombonista tuvo en todo momento la ilusión de que, en tratándose de invitados, no apareciera un pianista de la tras escena que le permitiera armar un trío de vientos para cerrar con González en la trompeta, Almario en el saxo y él en el trombón. Pero como uno no es el que está allá arriba. Aunque lo hubiéramos podido sugerir con suave gritico desde la sala.
Pero no fue.

Segunda parte. Atlántico Big Band. 

Como ya lo he dicho en varias ocasiones, a mí todavía me parece mentira que nosotros podamos contar en nuestra región con una verdad sonora de estas proporciones. Una realidad que tiene un solo músculo sensible a pesar de muchos otros tendones importantes: su creador y director, el maestro Guillermo Carbó, alguien con conocimiento, experticia y talante de buen director. Cosas que creo no admiten discusión. Quienes hemos tenido la oportunidad de conocer y escuchar en vivo algunas big bands de jazz contemporáneas, formato para el cual existe una muy completa y compleja literatura musical que ha redefinido desde los años 70 el sonido y el concepto de esta música, sabemos lo que puede significar un esfuerzo de esta clase por parte de un gran director barranquillero especialmente cuando se trata de
trabajar con un recurso humano en el que si bien concurren algunos de los mejores atriles de nuestra música popular, también es cierto que se enfrenta a un déficit de experiencia jazzística que seguramente hay que suplir con grandes dosis de concentración, disciplina y estudio dadas las exigencias que plantea un repertorio como el aludido. Hay quienes quisieran que hubiera en su repertorio alguna cosa de esas de Armando Romeu, Pedro Somavilla, Dizzy Gillespie, Gil Fuller, Quincy Jones, Chico O’Farrill, Bebo Valdés, Lucho Bermúdez, Pacho Galán. Cosas quizá más fáciles para el público. Pero yo prefiero que siga con autores y con lenguajes como los que se ha planteado el maestro Carbó. Por ahora.

Pues lo de anoche en Barranquijazz fue sencillamente extraordinario en el sentido más literal del término. Tocando un repertorio sin concesiones a la galería, apuntalado por un gran saxofonista como Pacho Dávila en la mayoría de sus solos, con una gran calidad en sus ensambles y un gran control y tensión en sus secciones, con solos bien planteados y bien resueltos de sus saxos, sus trompetas y trombones, con esa batería siempre nerviosa, enérgica y puntual de Einar Escaff, y ese estilo autoritario, preciso y riguroso, impecable diríamos, con el que dirige el maestro Carbó, esta gran orquesta nuestra nos regaló un conmovedor espectáculo en el que tuvo su importante cuota de genialidad la presencia también de Justo Almario, así como la presentación de la cantante Zeidy Bornacelly. Así, sin más.

Barranquijazz inaugural. Un buen comienzo.

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